Chimay 150 33 cl.
Disponible en pack de 24 botellas.
Aroma: Notas de frutas y especias; Sabor: Complejo y afrutado, con un toque de especias; Cuerpo: Pleno
- Existencias: Bajo Pedido
- Tipo de cerveza: Trapenses
- Peso: 0.70kg
La Chimay 150 fue creada originalmente en 2012 para celebrar el 150º aniversario de la Abadía de Scourmont, convirtiéndose en una cerveza conmemorativa que trasciende su propósito inicial para establecerse como una de las creaciones más innovadoras de los monjes trapenses. Esta cerveza rubía fuerte representa un hito en la historia cervecera de Chimay, marcando la evolución de una tradición que se atreve a innovar sin perder sus raíces monásticas. Lo que comenzó como una edición especial limitada, debido a su extraordinaria aceptación, se convirtió en parte permanente del catálogo de la abadía.
El desarrollo de la Chimay 150 supuso un desafío técnico y creativo para los maestros cerveceros monásticos, quienes debían crear una cerveza que honrara la tradición secular de la abadía mientras introducía elementos completamente nuevos. La cerveza está elaborada con una mezcla de dos variedades de lúpulo, Saaz y Hallertau Mittelfrüh, ambas conocidas por su alta calidad y finura, y su sabor único es también el resultado de una especia secreta añadida a la receta. Este secretismo en torno a los ingredientes mantiene viva la mística que rodea a las cervezas trapenses.
A pesar de su fortaleza del 10% de alcohol, es refrescante, afrutada e intensa, lo que demuestra la maestría técnica de los monjes para equilibrar potencia con bebibilidad. La Chimay 150 se distingue por su carácter especiado y ahumado, características que la diferencian claramente del resto de la gama Chimay y la posicionan como una cerveza de degustación única. Está llena de increíbles aromas de menta, bergamota, lima y eucalipto, con delicados toques de romero y clavo.
Esta cerveza representa la capacidad de innovación dentro de la tradición trapense, demostrando que es posible mantener la autenticidad monástica mientras se exploran nuevos territorios sensoriales. Su éxito comercial y crítico ha consolidado a la Chimay 150 como un referente en el mundo de las cervezas fuertes belgas, atrayendo tanto a conocedores experimentados como a nuevos aficionados que buscan experiencias cerveceras excepcionales.