Acidez limpia, punta láctica, final seco.
Entra con un punto ácido y ahí empieza todo. Piensa en limón, manzana verde, yogur o vinagre suave. Suelen ser claras, ligeras, muy carbonatadas y con final seco; la boca se queda limpia y salivando. Algunas llevan fruta añadida y otras huelen a cuero, heno o establo, que suena raro escrito pero funciona en el vaso. La familia vecina es Afrutada y especiada: allí la fruta se queda redonda y dulzona, aquí la acidez la empuja y aprieta. Del amargor casi ni te acuerdas. Van muy bien con ensaladas, encurtidos, quesos frescos y de cabra, pescado crudo, fritos y platos grasos. Si nunca has probado una, empieza por las más suaves y ligeras; el primer trago sorprende y el segundo ya se entiende.
- Para quién
- Le gusta a quien bebe blanco seco o sidra; se llega desde Afrutada y especiada.
- Temperatura
- 5 – 8 °C
- Copa
- Copa de tallo o flauta: luce la burbuja y afina la acidez.