Si has bebido una lager alemana, has bebido Hallertau. Esta comarca bávara concentra la mayor superficie continua de cultivo de lúpulo del planeta, y sus cifras impresionan: de las algo más de 43.000 toneladas que produjo Alemania en 2025, el 38% de la producción mundial, más de 37.000 salieron de allí. Alemania cultiva casi 19.000 hectáreas y es el segundo productor mundial, solo por detrás de Estados Unidos.
En Hallertau el lúpulo no es folclore. Cada año se elige una reina del lúpulo y la recolección de las flores maduras, a finales de verano, es un acontecimiento que marca el calendario de los pueblos.
El problema es que el clima ha cambiado las reglas. Los veranos secos castigan un cultivo que necesita agua en momentos muy concretos del ciclo, y la respuesta que se está ensayando sobre el terreno tiene poco de romántica y bastante de ingeniería. Algunas explotaciones prueban con agrivoltaica: instalar paneles solares por encima de las plantas para dar sombra parcial, reducir el estrés térmico y, de paso, generar electricidad. Otras experimentan con cubiertas vegetales entre las hileras para frenar la evaporación. Y los centros de investigación trabajan en variedades más resistentes a la sequía.
Ahí aparece la fricción más interesante de toda esta historia: no todos los cerveceros aceptan de buen grado las variedades nuevas. Un lúpulo noble como el Hallertau Mittelfrüh define el perfil de cervezas que llevan décadas siendo iguales. Cambiar la variedad es cambiar la cerveza, y hay recetas que no admiten discusión.
El contexto de fondo no es fácil. Hoy quedan unas 904 explotaciones especializadas en lúpulo en Alemania, y en dos décadas el 40% de los productores ha cambiado de cultivo o lo ha dejado, empujados por la caída de los precios internacionales y el descenso del consumo de cerveza.
Aun así, la conclusión no es de derrota. Un cultivo que lleva siglos en el mismo sitio se está reinventando a base de paneles, coberturas y genética. Y eso, a medio plazo, es lo que garantiza que la próxima pils siga sabiendo a pils.